En efecto, el hecho de brindar en nuestro espacio diario un breve momento para la reflexión de la transformación climática mundial, arrojaría varias cuestiones como saldo.
Primero, es preciso considerar que nada lograremos pensando en geografías distantes y castigadas. Hay que enfocarse en nuestra región. Cada persona del mundo debe velar por la zona en que le toca vivir. Si después le sobran recursos para hacer campaña en otros lugares, bienvenido sea.

¿Acaso no es suficiente con los dramas que viven nuestras tierras, cualquiera sean?
Seguro que hay alguien que piensa que tal afirmación es exagerada… pero voy a reflexionar tal y cual dice el título de este texto, para demostrar lo contrario.
He viajado durante muchos años (tengo 30) por la ruta nacional 3, principalmente el trayecto comprendido entre Carmen de Patagones y Bahía Blanca. De mi niñez, queda el recuerdo de esa carretera llena de animalitos muertos, de muchas especies diferentes como ser peludos, liebres, liebre mara, víboras, e incluso zorros. Tales especímenes muertos, que antes abundaban por la carretera, hoy son escasos y es muy difícil encontrar siquiera unos pocos. Esto significa, que en esta zona han ido desapareciendo de manera paulatina dichas criaturas, hasta el punto en que alrededor de la ruta ya no existen. O sea que su número ha disminuido de forma tan drástica, que sólo es posible ver a varios de estos en las espesuras del monte. Y acá dejo una pregunta: ¿Cuánto monte se ve desde la ruta?. Cuando yo era un niño, existían grandes extensiones de monte aledaño a la carretera, que fueron desapareciendo, según me decían, para el bien del hombre; pero después supe que esos suelos eran sobreexplotados y que esto generalmente provocaba la desertificación del área.

Teniendo en cuenta ello, hay que decir que acá, sólo se intenta abrir los ojos frente al espacio que nos toca vivir y tratar de descubrir esos defasajes. Si ya lo hiciste, podés denunciarlo en este blog. Tu comentario vale y será evaluado. Sin ir más lejos, a modo de ejemplo, podría decir que en la región donde vivo, este año nevó hasta alcanzar 20 cm. de espesor en algunos lugares… o que en el sur, alrededor de Stroeder, donde antes la tierra era fértil y crecía el trigo, hoy hay metros de arena seca e infértil; Constituyendo, claro, un verdadero desierto sin envidiar nada a otros.
Queda por decir, que ya no hay lugar para las excusas, se viene el momento del fin de la vida humana en este planeta, a menos que se haga algo y rápido (se estima que a este ritmo , en 50 años, los cambios son irreversibles ). Puedes elegir actuar como un verdadero ecologista, o puedes esperar ansioso la destrucción del mundo, contento de tener el privilegio de atestiguar la catástrofe final… cualquiera sea tu idea, debes tomar una postura, dado que permanecer imparcial es "imposible".
Nota: la 1er foto fue copiada de http://vcp-porlatierra.blogspot.com/2009_11_01_archive.html
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